-Dormís raro - me dijo
-¿Por qué? - le pregunté
-Te movés y hablás como si estuvieras teniendo pesadillas, temblás, me abrazás. Pero te despertás, sonreís y estás bien, se te nota en los ojos. Creo que sos una de las pocas personas que conozco que se despieta de buen humor.
-¿Me conocés?
-Poco, pero me encantaría conocerte más y a pesar de lo que me dijiste anoche siento que te voy a entender.
-Es lo que busco hace más de veinte años, alguien que me entienda.